Sanskrit · Vedanta

Advaita

अद्वैत (advaita)

La no dualidad: literalmente «no dos». Al término de la búsqueda, el alma individual (*ātman*) y lo absoluto (*brahman*) no son dos realidades separadas, sino una sola bajo la multiplicidad aparente. La palabra procede por negación: no dice «uno», rechaza el «dos». La diversidad del mundo es real como manifestación, no como barrera entre sustancias separadas.

Tout est un Être, une Conscience, une jusque dans l'infinie multiplicité, et il n'est nul besoin de la couper en deux et d'opposer une Réalité transcendante à une Maya cosmique irréelle.
Sri Aurobindo, La Vie divine, ch. 34, La Réalité et l'Illusion Cosmique. Albin Michel

La palabra sánscrita advaita es una negación: a-dvaita, «no-dos». No plantea la unidad como una tesis positiva — rechaza la escisión. En el fondo de la experiencia, el sí mismo no es una cosa distinta del absoluto que lo contiene: «tú eres eso». La multiplicidad que perciben los sentidos no es falsa, pero tampoco es una segunda realidad erigida frente a la primera.

Sri Aurobindo, lector crítico de Shankara, conserva el núcleo del Advaita Vedānta al tiempo que le quita filo: todo es un solo Ser, una sola Conciencia, incluso en la infinita multiplicidad — y no hay necesidad de partir ese ser en dos para oponer una Realidad trascendente a una Māyā que se declararía ilusoria. La no-dualidad no borra el mundo; se niega a convertirlo en un muro entre el alma y lo divino.

Por eso la liberación advaitina no es una adquisición, sino un reconocimiento: mediante el conocimiento, se deja de tomar por dos lo que nunca ha sido más que uno.

Advaita ≠ monismo, que disuelve lo múltiple. El monista reduce la diversidad a una sola sustancia y considera el resto pura ilusión; la no-dualidad abarca lo dos Y lo uno — no niega las olas, niega que sean algo distinto al océano. Advaita ≠ śūnyatā budista, tampoco: donde la vacuidad niega toda naturaleza propia, incluso la de un sí mismo, el Advaita afirma un fondo pleno, el brahman-ātman, idéntico bajo todas las máscaras. Una vacía, la otra colma — y ambas despiden al «dos».

← volver al léxico