Latin · Filosofía occidental

Amor Dei intellectualis

El «amor intelectual de Dios» es la cumbre de la *Ética* de Spinoza. Nace del tercer género de conocimiento —la intuición que capta las cosas singulares «*sub specie aeternitatis*»— como un gozo acompañado de la idea de Dios tomado por causa. No el amor a un Dios imaginado como presente, sino el que sigue de concebir que Dios es eterno. Eterno él mismo, es la parte por la que el espíritu humano participa del amor infinito con que Dios se ama a sí mismo.

Du troisième genre de connaissance naît nécessairement un Amour intellectuel de Dieu.
Baruch Spinoza, Éthique, Livre V, proposition 32, corollaire. Garnier Frères, 1913 · trans. Charles Appuhn · source

Spinoza distingue tres géneros de conocimiento: la imaginación, la razón demostrativa y un tercero —la scientia intuitiva— que procede «de la idea adecuada de la esencia formal de ciertos atributos de Dios al conocimiento adecuado de la esencia de las cosas». Conocer así una cosa singular es aprehenderla tal como fluye de la necesidad divina, en su eternidad. De este conocimiento nace un gozo; y todo gozo va acompañado de la idea de su causa. Aquí la causa es Dios mismo: el gozo se convierte en amor Dei intellectualis.

Este amor no es un desbordamiento: es un acto del entendimiento. Y como su objeto es eterno, él también lo es —«El Amor intelectual de Dios, que nace del tercer género de conocimiento, es eterno»—. Más aún, Spinoza lo postula como «el amor mismo con el que Dios se ama a sí mismo», en cuanto ese amor se explica por la esencia del alma humana. La bienaventuranza no es, pues, la recompensa de la virtud: es la virtud misma, el estado de quien conoce por este tercer género.

A distinguir del amor-pasión, que depende de una causa externa imaginada como presente y perece con ella; el amor Dei intellectualis no puede ser destruido, porque su objeto no puede dejar de ser. A distinguir también de la bhakti, devoción a un Dios personal al que se adora esperando su amor a cambio: en Spinoza, «quien ama a Dios no puede esforzarse por que Dios lo ame a su vez», pues Dios no está sujeto a ninguna pasión. Amor Dei intellectualis ≠ adoración: en él no se pide nada, se comprende.

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