Aluna
aluna jaba (kággaba)
En los Kággaba (Kogi) de la Sierra Nevada de Santa Marta, *aluna* designa la dimensión espiritual del mundo —a menudo traducida como «el pensamiento madre»—, donde cada elemento de la naturaleza tiene su propio dueño espiritual, su padre y su madre, con quienes es preciso mantener la comunicación. No es un mundo aparte: es el reverso donde se origina y ordena lo que aparece. La palabra aflora en el discurso público de la Organización Gonawindúa Tayrona como «aluna jaba», la Madre en *aluna*, aquella que dejó la historia de cada cosa y sus vínculos. Aquí nos limitamos a lo que los Kággaba han hecho público: el saber cerrado de los *mamos* no se desentierra.
cada elemento de la naturaleza tiene un dueño espiritual, tiene un padre y una madre en el mundo espiritual con los cuales se debe mantener comunicación, esas son las normas que deben revivirse permanentemente y para eso la Madre, aluna jaba, nos dejó una historia acerca de cada uno de los elementos de la naturaleza y sus relaciones.
Aluna es una palabra kággaba, y solo accedemos a ella mediante una mediación: el español de la Organización Gonawindúa Tayrona, la voz pública de los kogi ante el Estado colombiano. Ellos mismos afirman que la Ley de Origen «no está escrita en palabras» —la cautela vale también para aluna. Lo que decimos de ella se limita al ámbito que han hecho público; el saber reservado de los mamos no debe ser tocado.
En este ámbito, el término nombra una dimensión: no un cielo de ideas, sino el plano espiritual de cada ser. «Cada elemento de la naturaleza tiene un dueño espiritual, un padre y una madre en el mundo espiritual», y es con ellos con quienes hay que «mantener la comunicación». El ser humano no es el único que habita este plano: todo tiene allí su correspondencia. Y es desde ahí, dicen, que «la Madre, aluna jaba, nos dejó una historia de cada uno de los elementos de la naturaleza y de sus relaciones». Aluna es, así, menos una creencia que una forma de habitar: lo que se ve y se toca guarda, tras de sí, un parentesco y una norma que hay que mantener vivos.
≠ mundo de las ideas de Platón: allí, lo inteligible es otro lugar, más verdadero que lo sensible y separado de él; aluna no está en otra parte —es el espesor relacional de este mundo, donde cada montaña, cada agua tiene su padre y su madre. ≠ tampoco con lo imaginario o lo simbólico de nuestras ciencias humanas, que clasifican estas presencias como representaciones: para los kággaba, aluna se considera real, anterior a lo material, y es él quien prescribe. Es, del lado del espíritu, lo que la Ley de Origen es del lado de la norma, y la geografía sagrada del lado del relato: tres formas de decir que la verdad no flota fuera del suelo, sino que lo duplica.