English · Filosofía occidental

Autopoiesis

autopoïèse (grec auto- + poièsis)

Concepto acuñado por Humberto Maturana y Francisco Varela (*autopoiesis*, hacia 1972), del griego *auto-* (sí mismo) y *poiêsis* (hacer, producir): «hacerse a sí mismo». Designa el rasgo propio de lo vivo —no una sustancia, ni un listado de piezas, sino un modo de organización—. Un sistema vivo es una red cuya única función es producir y regenerar los componentes que, a su vez, producen la red. Está cerrado en su propia organización: no fabrica un objeto externo, se fabrica a sí mismo, de manera continua. Es este *bucle* —producido por sus componentes, productor de esos componentes— lo que distingue a lo vivo de cualquier ensamblaje mecánico. «*Autopoiesis*» es su calco habitual en francés.

Autopoiesis, or "self-making," is a network pattern in which the function of each component is to participate in the production or transformation of other components in the network. In this way the network continually makes itself. It is produced by its components and in turn produces those components.
Fritjof Capra, The Web of Life: A New Scientific Understanding of Living Systems, ch. 8, « Autopoiesis—the Pattern of Life », p. 162 (Capra exposant Maturana & Varela ; citation en anglais). Anchor Books, 1996

La palabra es de Maturana y Varela, quienes la acuñaron —como recuerda Capra— porque ningún término existente expresaba la idea: auto, «sí mismo», para la autonomía de lo vivo; poièsis, que comparte raíz con «poesía», para el «hacer». Autopoiesis: «hacerse-a-sí-mismo». «Autopoiesis» no es más que su calco en francés.

La definición que retoma Capra se resume en un bucle: a network pattern in which the function of each component is to participate in the production or transformation of other components in the network —un patrón de red donde la función de cada componente es participar en la producción o transformación de los demás componentes. Y la consecuencia, tajante: It is produced by its components and in turn produces those components. La red no produce nada externo a sí misma; su producto es su propia organización. La célula es el ejemplo más sencillo: una membrana encierra una química que fabrica los componentes que reconstruyen la membrana que contiene la química.

A distinguir de la máquina: un mecanismo es aloopoyético, se ensambla desde fuera con piezas que le preexisten, y su producto es distinto a él (un reloj produce la hora, no más relojes). Lo vivo, en cambio, no se deja montar desde fuera: se engendra a sí mismo.

También hay que diferenciarlo de la simpoiesis de Donna Haraway, que extiende el término cuestionándolo: nada se hace por sí solo. Mientras la autopoiesis subraya el cierre organizacional —un sistema que se produce a sí mismo—, la simpoiesis recuerda que ningún ser vivo se cierra realmente sobre sí, que todo se hace con, en simbiosis y dependencia. El «sí mismo» del auto- ya es una multitud.

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