Gobierno de excepción
Un poder que se envuelve en el uso para mejor sustraerse a la ley. La expresión turca « örfi idare » naturaliza lo arbitrario revistiéndolo con los ropajes de la tradición, ocultando así un ejercicio discrecional del poder. El mapa interlingüístico revela otras lenguas donde se atestigua el mismo gesto etno-político: un velo léxico sobre un mismo objeto.
El örfi idare: dos palabras que, en turco, designaban originalmente una administración arraigada en la costumbre, pero que han sido reconvertidas para legitimar el ejercicio de un poder que escapa a todo control legal. Este desvío no es un simple juego de palabras: revela una estrategia de naturalización de lo arbitrario, donde la tradición se convierte en el biombo de una discrecionalidad sin límites. El mapa de las lenguas en las que se atestigua este mismo gesto muestra que el fenómeno trasciende fronteras, aunque permanezca anclado en contextos políticos precisos.
El sentido bajo la palabra
El término örfi deriva del árabe ʿurf (عُرف), que designa el uso, la costumbre o la norma social aceptada. En turco, remite a lo establecido por la práctica, en oposición a lo impuesto por la ley escrita. Idāra (إدارة), por su parte, proviene de la raíz árabe d-w-r (د-و-ر), que significa « girar, hacer circular » y, por extensión, « administrar, gestionar ». En origen, örfi idare evoca, pues, una gobernanza basada en reglas no escritas, pero reconocidas por la comunidad. Solo con el tiempo la expresión fue tergiversada para servir de cobertura a un poder discrecional, donde la « costumbre » se convierte en coartada para eludir el derecho.
La genealogía del deslizamiento
El deslizamiento semántico de örfi idare opera mediante un giro sutil: lo que debía encarnar una forma de legitimidad tradicional es vaciado progresivamente de sentido hasta no designar más que un poder ejercido al margen de todo marco legal. La costumbre, aquí, deja de ser un cimiento compartido para convertirse en instrumento de legitimación a posteriori, en un modo de naturalizar lo arbitrario presentándolo como una práctica arraigada en el tiempo. Este mecanismo resulta especialmente visible en regímenes donde el estado de excepción se vuelve norma, y donde la ley es suspendida en beneficio de una discrecionalidad absoluta.
El concepto de örfi idare nos da una señal poderosa ya en su mera definición: significa administración basada en la costumbre, en el örf.
La cita de Tanıl Bora pone de relieve esta paradoja: örfi idare se presenta como una administración « vinculada a la costumbre », pero esa referencia al uso no es más que un señuelo. La palabra, en sí misma, lleva ya los gérmenes de su tergiversación, pues sugiere una continuidad donde solo hay ruptura. La costumbre, aquí, deja de ser un legado vivo para convertirse en máscara conveniente de un poder que se sustrae a toda responsabilidad. Lo oculto —un poder discrecional al margen de la ley— emerge así de la propia estructura del término, que finge apoyarse en la tradición mientras la vacía de sustancia.
El mismo velo, de una lengua a otra
Este gesto de naturalización de lo arbitrario mediante el lenguaje no es exclusivo del turco. Otras lenguas dan cuenta de un mecanismo similar, en el que una palabra o expresión es reconvertida para enmascarar un poder discrecional bajo apariencias aceptables. La tabla siguiente ofrece un panorama antes de adentrarnos en cada ámbito con sus particularidades.
| Langue | Forme du mot | Attestation |
|---|---|---|
| francés | gouvernement d'exception | ○ |
| inglés | rule of law in name only | ○ |
| alemán | Willkürherrschaft | ○ |
| español | gobierno de facto | ○ |
| italiano | — | ○ |
| ruso | произвол proizvol | ● |
| turco | örfi idare | ● |
| chino | 人治 rénzhì | ○ |
Misma naturaleza (naturalizar lo arbitrario) y mismo objeto (poder discrecional al margen de la ley) atestiguados por una fuente nativa en ruso y turco. Lagunas de documentación (no ausencia) en francés, inglés, alemán, español, italiano y chino.
attesté par un dévoileur natif · lacune (non encore sourcé) — jamais « absent »
En el caso del ruso, la palabra произвол (proizvol) encarna una intersección similar. Literalmente, designa lo que « queda al arbitrio », un poder ejercido sin cortapisas. Contrariamente a lo que a veces se propone, произвол no se descompone en un prefijo pro- y una raíz izvol-, sino que proviene del eslavo antiguo произволъ, término que evoca de inmediato una libertad sin límites, un poder que se sustrae a toda regla. La cita de Iliá Zemtsov, aunque no esté respaldada en una obra verificable, apunta hacia esta misma lógica: una palabra que, en apariencia neutra, sirve para legitimar un ejercicio del poder que escapa a todo control.
Los amplios poderes de la C. soviética, sus derechos ilimitados y su arbitrariedad llevan a que quienes entran en contacto con ella desarrollen un autocontrol interno que les prohíbe tocar nada que, según su criterio, la C. no vaya a permitir.
¿Costumbre o coartada?
El rodeo por el lenguaje plantea una pregunta más amplia: ¿cómo puede una palabra designar a la vez una práctica legítima y servir de cobertura a su contrario? Örfi idare, como произвол, muestra que la tergiversación no se limita a disfrazar la realidad, sino que revela sus mecanismos. Al fingir apoyarse en la tradición o la costumbre, estos términos dejan al descubierto la ausencia de cualquier fundamento que no sea la voluntad de quienes detentan el poder. La clave no está en la interpretación, sino en la palabra misma: basta darle la vuelta para que aparezca lo que intenta ocultar.
Fuentes citadas
- Tanıl Bora, Zamanın Kelimeleri, ed. İletişim, 2018.
- Ilya Zemtsov, Советский политический язык, ed. Overseas Publications, 1985.