El aliento de las palabras: Shigeru Kayano y la lengua como resistencia
Cuando el relato indígena deshace los mitos coloniales
La voz que disipa los fantasmas
Para Shigeru Kayano, su pueblo ha sido reducido durante mucho tiempo a una serie de imágenes fantaseadas, repetidas como mantras en libros y relatos de viaje. Estas representaciones, petrificadas en el tiempo, convirtieron a los suyos en figuras espectrales, en vestigios de un pasado supuesto extinto. Sin embargo, en su obra no se limita a corregir esos errores: los pulveriza. Muestra cómo esos relatos, lejos de ser neutrales, han servido para justificar el borrado de una cultura, de una lengua, de una manera de habitar el mundo. Su trabajo no es una simple autobiografía, sino un acto de resistencia. Al tomar la palabra, rechaza que su pueblo sea definido por otros.
Shigeru Kayano observa que esos estereotipos —aquellos que convirtieron a su pueblo en “desaparecidos”, en “salvajes” o en rarezas exóticas— no son errores inocentes. Son el producto de un sistema que buscó negar su existencia misma, relegarlos al rango de reliquias. Su relato, en cambio, es una respuesta viva a esa violencia. No se trata de abogar por un reconocimiento abstracto, sino de mostrar, con ejemplos concretos, lo que significa vivir portando esa memoria. La lengua, en particular, ocupa un lugar central. No es un mero medio de comunicación, sino el vehículo de una historia colectiva, de una forma de pensar y sentir el mundo.
El relato como acto político
Shigeru Kayano narra cómo, en un momento preciso de su vida, se vio impulsado a comprometerse en un camino que no había elegido: la política local. No fue por ambición personal, sino porque era el último capaz de representar a su pueblo en una instancia decisoria. Su elección, aunque modesta en apariencia, era un símbolo. Demostraba que la presencia indígena ya no podía ser ignorada, ni siquiera en espacios donde había sido sistemáticamente borrada. Ese gesto, por sencillo que fuera, abría una grieta en un sistema que había funcionado largo tiempo sin ellos.
Pero su compromiso no se limitaba a esa función. Shigeru Kayano describe también momentos más íntimos, en los que la palabra se convierte en un acto de transmisión y duelo. Durante un entierro, se sorprende escribiendo palabras en la lengua de sus ancestros, no para cumplir un ritual, sino porque esas palabras encierran una carga emocional y espiritual que el japonés no puede expresar. Esas frases, improvisadas en la urgencia, son un homenaje a una mujer fallecida, pero también una manera de recordar que esa lengua, aunque amenazada, sigue viva. No pertenece al pasado, sino que resuena aún en el presente.
La lengua como aliento de la memoria
Shigeru Kayano insiste en un punto esencial: la lengua no es un mero instrumento, sino el aliento mismo de la memoria colectiva. Contiene relatos, saberes, formas de nombrar el mundo que han sido transmitidos de generación en generación. Cuando esa lengua es atacada, no desaparece solo un medio de comunicación, sino todo un universo de sentido. Los esfuerzos por borrarla, ya sean explícitos o insidiosos, buscan cortar los lazos entre los vivos y sus ancestros, imposibilitar la transmisión de esa memoria.
Sin embargo, a pesar de esos intentos, la lengua persiste. Shigeru Kayano ofrece un ejemplo conmovedor al evocar las palabras que escribió para aquella ceremonia fúnebre. Esas palabras, aunque imperfectas, estaban cargadas de una fuerza que solo el contexto podía revelar. No eran una simple traducción, sino una reactivación de esa memoria. Al pronunciarlas, no solo rendía homenaje a la difunta: recordaba también que esa lengua, aunque marginada, nunca dejó de existir. Está ahí, lista para ser reanimada, siempre que se le dé espacio para respirar.
Una invitación a escuchar
Al final de su relato, Shigeru Kayano se dirige directamente a sus lectores. No les pide lástima ni compasión, sino que presten atención. Los invita a reconocer que la supervivencia de esa cultura no depende solo de los suyos, sino de todos aquellos que acepten escucharla. Esta invitación no es una súplica, sino un llamado a la responsabilidad. Recuerda que la descolonización no pasa solo por leyes o políticas, sino por un cambio de mirada, por una escucha activa.
Su obra, en ese sentido, es un espejo tendido a quienes durante mucho tiempo creyeron que los ainu no eran más que un recuerdo. Muestra que esa cultura, lejos de estar muerta, sigue en movimiento, reinventándose. Y que la lengua, mucho más que un simple instrumento, es el hilo que une a los vivos con sus ancestros, y a los ancestros con las generaciones futuras.
inglés Dower author of War Without Mercy “The Ainu people of Japan have long haunted travelogue and anthropology textbooks alike in the guise of ‘the vanishing Ainu,’ ‘the hairy Ainu,’ and ‘the aborigines of Japan.’ In this slim volume, skillfully translated by the able motherdaughter team of Kyoko and Lili Selden, Kayano Shigeru banishes the mythical Ainu who never were.
español Los ainu de Japón han rondado durante mucho tiempo los relatos de viaje y los manuales de antropología bajo los rasgos de los «ainu en vías de extinción», los «ainu peludos» y los «aborígenes de Japón». En esta breve obra, traducida con maestría por el eficaz dúo madre-hija Kyoko y Lili Selden, Kayano Shigeru disipa el mito de los ainu que nunca existieron.
Fuentes citadas
- Shigeru Kayano, Our Land Was a Forest, ed. Sarah M. Strong, Ainu Spirits Singing, University of Hawai'i Press, 2011 (manuscrit de 1922, publié en 1923), trad. Sarah M. Strong (de l'ainu et du japonais vers l'anglais) ; rendu français maison.