La buena palabra bebe de su fuente

Para la artista shipibo-konibo Chonon Bensho, *jakon joi* —la buena palabra— no es buena por su contenido: lo es mientras bebe de su fuente y se sostiene en otros.

La buena palabra bebe de su fuente
Thomas Fearnley — *Estudio de agua y plantas* (1837). Metropolitan Museum of Art, CC0 / dominio público.

Chonon Bensho lleva dos nombres. En el registro civil, en Yarinacocha, la inscribieron como Astrith Gonzales Agustín. Pero en su lengua, el shipibo-konibo, es Chonon Bensho —«la golondrina de los huertos medicinales»—. Artista, descendiente de los sabios-sanadores Onanya, escribe junto a su esposo Pedro Favarón para transmitir, a plena luz, lo que heredó de sus abuelas. Y lo primero que dice sobre el pensamiento es que posee una cualidad —como el agua puede ser viva o estancada—.

inglés

Our thinking is strong, koshi shina; our thinking is great, ani shina; our thinking is good, jakon shina; and our thinking is beautiful, metsa shina. Our word is strong, koshi joi, because it drinks from the same aerial and vegetal spring that fed the ancient Onanya.

español

Nuestro pensamiento es fuerte, koshi shina; nuestro pensamiento es grande, ani shina; nuestro pensamiento es bueno, jakon shina; y nuestro pensamiento es hermoso, metsa shina. Nuestra palabra es fuerte, koshi joi, porque bebe de la misma fuente aérea y vegetal que nutrió a los antiguos Onanya.

Chonon Bensho & Pedro Favaron, Ainbon Jakon Joi: The Good Word of an Indigenous Woman  — ed. según la traducción francesa de Tirso Gonzales, Terralingua, Langscape Magazine, vol. 9 (2020), trad. viasophia

Nuestra lengua clasifica el pensamiento entre las facultades: pensar es una operación que realizo, solo, en mi cabeza. Chonon Bensho no describe una facultad. Describe una materia que puede ser fuerte —koshi—, grande —ani—, buena —jakon—, hermosa —metsa—, y que solo posee estas cualidades por una razón precisa: bebe. La palabra es fuerte, dice, porque bebe de la fuente que alimentaba a los antiguos Onanya. La buena palabra —jakon joi, el término que elige para titular su texto— no es, pues, un discurso de contenido edificante. Es una palabra que sigue conectada a su fuente: los ancestros, el mundo de las plantas. No se fabrica, se riega.

Quien habla así lo hace desde un mundo concreto. Una mujer que conoce las costumbres de sus abuelas y camina descalza sobre la tierra que pisaron sus padres no está, dice Chonon Bensho, perdida en el mundo. No es a mahua yoxin ghost, with no relationships or attachments —un fantasma sin vínculos ni ataduras—. Y al que viene de fuera, al forastero, lo nombra con una palabra: nawa. Su esposo dejó de ser nawa no porque aprendiera una doctrina, sino porque entró en una red de seres vivos que comparten un origen y un presente. Ser alguien, aquí, es sostenerse en otros.

inglés

No one is in solitude. Rather, we all are in relationship, in bond.

español

Nadie está en soledad. Al contrario, todos estamos en relación, en conexión.

Chonon Bensho & Pedro Favaron, Ainbon Jakon Joi: The Good Word of an Indigenous Woman  — ed. según la traducción francesa de Tirso Gonzales, Terralingua, Langscape Magazine, vol. 9 (2020), trad. viasophia

Es el mismo mundo el que da sentido a otra de sus palabras, akinananti —el trabajo realizado en común, con amor y alegría, buscando el bien de todos—. La palabra y el trabajo comparten una misma condición: solo valen si vinculan. Una palabra que ya no conecta, un trabajo que solo persigue su provecho, son gestos de nawa —correctos, quizá, pero desprendidos de la fuente—.

Nosotros también tenemos una disciplina de la «buena pensamiento». Pero la entendemos al revés. Pensar en positivo, entre nosotros, es una técnica: enderezo solo mi ánimo, optimizo por un esfuerzo de voluntad un interior que es mío, y el juez de ese pensamiento es mi propio bienestar. El buen pensamiento es allí un producto que fabrico. Jakon shina toma el camino inverso. El pensamiento no es mío: es bueno cuando permanece unido —a ancestros, a plantas, a seres vivos tenidos por sujetos—, no cuando me hace sentir bien. Y un pensamiento desvinculado de todo eso no es, para Chonon Bensho, un pensamiento «negativo» que se corregiría: es el pensamiento de un fantasma, de un ser sin ataduras. Mientras nosotros nos esforzamos por pensar mejor para sentirnos mejor, ella mantiene viva su palabra sin soltar la raíz que la alimenta. Queda la pregunta que deja, descalza sobre la tierra de sus padres: ¿una palabra vale por lo que enuncia —o por aquello a lo que aún se aferra?

Fuentes citadas

  • Chonon Bensho & Pedro Favaron, Ainbon Jakon Joi: The Good Word of an Indigenous Woman, ed. Terralingua, Langscape Magazine, vol. 9 (2020) — accès libre, trad. texte anglais traduit de l'espagnol par Tirso Gonzales ; rendu français maison.