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title: "La resurgencia como reocupación cognitiva: Leanne Betasamosake Simpson y la normatividad arraigada en la tierra"
sousTitre: "Retrato de un pensamiento nishnaabeg en acción"
description: "A través de *As We Have Always Done*, Leanne Betasamosake Simpson propone una resurgencia que va más allá de la reclamación territorial para exigir una reocupación de los saberes, éticas y prácticas anclados en las relaciones con el territorio y los seres vivos. Este ensayo explora cómo esta voz indígena contemporánea articula una inteligencia colectiva enraizada, rechazando los marcos coloniales para reinventar un presente indígena libre."
date: 2026-09-09
lang: es
tradition: nishnaabeg
auteurs: ["Leanne Betasamosake Simpson"]
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# La resurgencia como reocupación cognitiva: Leanne Betasamosake Simpson y la normatividad arraigada en la tierra

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## La urgencia de una generación arraigada

Para Leanne Betasamosake Simpson, el pueblo Michi Saagiig Nishnaabeg enfrenta una tarea vital: formar una generación de personas vinculadas a la tierra y decididas a vivir según los modos de conocimiento que les son propios culturalmente. Sin ello, advierte, el riesgo es grande de perder lo que significa ser nishnaabeg incluso dentro de sus propios sistemas de pensamiento. La resurgencia de las naciones indígenas no puede ocurrir si nadie es capaz de pensar a través de las redes emergentes de la inteligencia nishnaabeg. Una transformación radical como la que propone la autora no puede sustentarse únicamente en sistemas educativos sancionados o gestionados por el Estado. La descolonización, tal como la iniciaron los Ancestros, exige formar una generación de intelectuales y productores culturales arraigados en la tierra y la comunidad, responsables ante sus naciones y cuyo trabajo consiste en regenerar esos sistemas en lugar de responder a las demandas aplastantes del complejo académico occidental.

  
    Our Ancestors’ primary concern in “educating” our young people was to nurture a new generation of elders—of land-based intellectuals—philosophers, theorists, medicine people, and historians who embodied Nishnaabeg intelligence in whatever time they were living in because they had lived their lives through Nishnaabeg intelligence.
  
  Nuestra preocupación primordial, para nuestros Ancestros, al «educar» a nuestros jóvenes, era criar una nueva generación de ancianos —intelectuales arraigados en la tierra—, filósofos, teóricos, sanadores e historiadores que encarnaran la inteligencia nishnaabeg en cualquier época que les tocara vivir, pues habían conducido su existencia a través de esa inteligencia.

*[Una voz desde adentro]* Leanne Betasamosake Simpson, integrante del pueblo nishnaabeg, sitúa su reflexión en torno a la transmisión y la resurgencia. La cita anterior, extraída de *As We Have Always Done*, se presenta aquí en una versión en español elaborada en casa, fiel al espíritu del texto original al tiempo que adapta su formulación para preservar su fuerza.

Para Simpson, los Ancestros no buscaban formar individuos con títulos según los criterios occidentales, sino ancianos —pensadores, sanadores, historiadores— cuya vida entera estuviera impregnada de esa inteligencia colectiva. Estas figuras no eran especialistas desvinculados de su contexto, sino practicantes cuyo conocimiento emergía de su relación cotidiana con la tierra y la comunidad. Su rol no consistía en adaptarse a su época, sino en vivirla a través de los principios nishnaabeg, asegurando así la continuidad de un sistema de pensamiento y acción.

Esta visión de la educación como formación de ancianos y no de profesionales ilustra una ruptura fundamental con los modelos coloniales. Los sistemas educativos estatales, ya fueran residenciales o contemporáneos, han servido históricamente para alejar a los pueblos indígenas de sus tierras y de sus modos de conocimiento. Al negarse a depender exclusivamente de esas estructuras, Simpson subraya que la resurgencia no puede conformarse con una simple inclusión en las instituciones existentes. Exige, por el contrario, un retiro estratégico de esos espacios para reinvertir en lugares y prácticas donde la inteligencia nishnaabeg pueda florecer sin someterse a las lógicas coloniales.

## La tierra como fundamento del pensamiento

Leanne Betasamosake Simpson insiste en que la tierra no es un simple escenario o un recurso, sino el cimiento mismo del pensamiento nishnaabeg. Emplea el término *aki* para designar esa relación profunda, donde la tierra es a la vez lugar, poder y vínculo, en oposición a una concepción mercantil del territorio. Las prácticas ancladas en *aki* no son saberes abstractos, sino modos de vida que surgen de una reciprocidad con el territorio y los seres que lo habitan.

Esta concepción de la tierra como fundamento intelectual y ético implica un enfoque radicalmente distinto al promovido por los sistemas coloniales. Mientras la academia occidental tiende a separar el conocimiento de su contexto, a fragmentarlo en disciplinas y a validarlo según criterios externos, la inteligencia nishnaabeg se construye en la acción y la relación. Los saberes no son objetos por adquirir, sino procesos por vivir, compartir y regenerar. Para Simpson, este enfoque es inseparable de la libertad y la soberanía indígena: la tierra es a la vez el lugar donde se ejerce esa libertad y el medio para protegerla.

Esta visión tiene implicaciones concretas para la resurgencia. En lugar de buscar «indigenizar» la academia incorporando saberes indígenas según los términos mismos de la institución, Simpson propone recentrar los esfuerzos en la revitalización de los sistemas intelectuales indígenas en su contexto original. Esto significa crear espacios donde los saberes puedan transmitirse y practicarse sin someterse a las exigencias de validación colonial. Esos espacios no son necesariamente físicos —pueden ser redes de relaciones, prácticas culturales o modos de pensamiento—, pero siempre están anclados en la tierra y las comunidades.

## Rechazar el reconocimiento colonial

Uno de los aspectos más radicales del pensamiento de Simpson reside en su llamado a dejar de mendigar el reconocimiento de las instituciones coloniales. Observa que los esfuerzos por hacer validar los saberes indígenas en la academia occidental no hacen más que reforzar las asimetrías de poder entre los conocimientos indígenas y occidentales. Al aceptar jugar según las reglas de la institución, los pueblos indígenas se colocan en una posición de subordinación, donde sus saberes son folclorizados o instrumentalizados para servir a agendas coloniales.

Para Simpson, esta dinámica es particularmente visible en los programas universitarios que pretenden integrar los saberes indígenas mientras mantienen intactas las estructuras coloniales. Estas iniciativas, a menudo lideradas por académicos indígenas o no indígenas reclutados por sus títulos occidentales, perpetúan una jerarquía en la que el conocimiento indígena sigue siendo subalterno. En lugar de buscar reformar esas instituciones, Simpson propone un rechazo categórico: dejar de luchar por una inclusión que no hace más que legitimar el sistema colonial.

Este rechazo no es una abdicación, sino una estrategia de reapropiación. Al retirar sus esfuerzos de las instituciones coloniales, los pueblos indígenas pueden concentrarse en revitalizar sus propios sistemas intelectuales y políticos. Esto implica formar generaciones de intelectuales arraigados en la tierra, cuyo trabajo no sea responder a las necesidades de la academia, sino regenerar los saberes y prácticas que sostienen la soberanía indígena. Para Simpson, este enfoque es el único que puede impulsar verdaderamente la resurgencia de las naciones indígenas.

## Las constelaciones de la resistencia

Leanne Betasamosake Simpson desarrolla una metáfora poderosa para describir las redes de resistencia y resurgencia indígena: la de las constelaciones. Estas constelaciones, visibles en la noche e incomprensibles para quienes no están anclados en una normatividad enraizada, sirven de guías, como las estrellas lo hacen para las aves migratorias. No son teorías abstractas, sino relaciones emergentes entre prácticas de resurgencia, rechazo y reconocimiento recíproco.

Estas constelaciones no separan el pasado, el presente y el futuro. Para los pueblos indígenas, el tiempo no es lineal, sino cíclico y relacional. El futuro ya está presente en las prácticas actuales, así como el pasado sigue influyendo en el presente. Las constelaciones de resistencia, por tanto, no son escapatorias hacia un futuro lejano, sino caminos hacia mundos indígenas que ya están emergiendo, aunque a menudo invisibles para los ojos coloniales.

Simpson se apoya en los trabajos de Jarrett Martineau para explorar esta idea. Martineau describe estas constelaciones como mecanismos de fuga y fugacidad, movimientos estratégicos para escapar a los términos de la sujeción colonial. Estas constelaciones no buscan oponerse frontalmente al Imperio, sino crear otros lugares que ya existen, aunque ocultos. Para Simpson, esos *otros lugares* son espacios donde la normatividad arraigada en la tierra puede florecer, donde las relaciones recíprocas con el territorio y los seres vivos pueden restablecerse.

Este enfoque está profundamente anclado en la tierra. Las constelaciones no son conceptos abstractos, sino relaciones basadas en el lugar, donde la tierra es el fundamento del pensamiento y la acción. Para los nishnaabeg, estas relaciones están en el corazón de su inteligencia colectiva, una inteligencia que ha sido violentamente atacada por el colonialismo a través de procesos como la educación forzada, el despojo territorial o la destrucción ambiental. Sin embargo, a pesar de estos ataques, los pueblos indígenas siempre han resistido practicando esa inteligencia, dondequiera que se encuentren.

## Una inteligencia en práctica

La inteligencia nishnaabeg, tal como la describe Simpson, no es una teoría por aplicar, sino una forma de vivir. Surge de las relaciones con la tierra, los demás seres vivos y la comunidad. Esta inteligencia es diversa, pues se adapta a los contextos y necesidades de cada época, al tiempo que permanece anclada en principios fundamentales. Para Simpson, esta diversidad es una fuerza: permite a los nishnaabeg nutrirse de los saberes de sus Ancestros al tiempo que integran las lecciones de las luchas contemporáneas.

Este enfoque no excluye aportes externos. Simpson subraya que la inteligencia nishnaabeg está abierta a los aprendizajes de otras tradiciones, siempre que esos intercambios sean éticos, consensuados y recíprocos. Si una autora como Dionne Brand o un pensador como Fred Moten resuenan con ella como nishnaabekwe, es porque su inteligencia colectiva la impulsa a aprender, compartir e incorporar todo aquello que pueda enriquecer su práctica. Esta apertura no es sincretismo, sino el reconocimiento de que los saberes indígenas son lo suficientemente ricos como para integrar otras perspectivas sin diluirse.

Para Simpson, esta inteligencia es también una respuesta a los traumas coloniales. Vivir como nishnaabeg en un contexto marcado por siglos de violencia de género y ocupación territorial implica una [atención](https://viasophia.org/lexique/atencion/) crítica a las estructuras coloniales. Esta conciencia aguda permite generar teorías de resistencia y liberación, tanto desde su propio sistema de conocimiento como a través del diálogo con otros pueblos oprimidos. La tierra, en esta perspectiva, no es solo un lugar de sufrimiento, sino también un espacio de libertad, donde las relaciones de reciprocidad pueden restablecerse.

## Soñar la resurgencia

Para Leanne Betasamosake Simpson, la resurgencia comienza con un sueño. Aunque ese sueño sea llevado solo por unos pocos, tiene el poder de reactivar un contexto donde la soberanía y la autodeterminación indígena puedan ejercerse. Ese contexto no es una utopía lejana, sino una realidad que ya está emergiendo a través de las prácticas cotidianas de los pueblos indígenas.

Simpson insiste en que la resurgencia no puede conformarse con reivindicaciones territoriales o reparaciones simbólicas. Exige una reocupación cognitiva, donde los saberes, las éticas y las prácticas se reanclen en las relaciones con la tierra y los seres vivos. Esta reocupación no es un retorno al pasado, sino una reinvención del presente, donde las generaciones futuras puedan vivir según los principios nishnaabeg, enfrentando al mismo tiempo los desafíos contemporáneos.

Para lograrlo, no basta con teorizar. Hay que practicar, transmitir e encarnar esa inteligencia en cada aspecto de la vida. Los ancianos que los Ancestros buscaban formar no eran eruditos desvinculados, sino practicantes cuyo conocimiento emergía de su compromiso cotidiano con la tierra y la comunidad. Es ese enfoque el que Simpson llama a reactivar, no como un ideal nostálgico, sino como una necesidad vital para la supervivencia y el florecimiento de las naciones indígenas.

## Conclusión: un pensamiento en movimiento

La obra de Leanne Betasamosake Simpson es un llamado a repensar la resurgencia indígena no como un simple retorno a un pasado idealizado, sino como una reinvención constante del presente. Esta reinvención exige romper con las lógicas coloniales que buscan controlar, folclorizar o instrumentalizar los saberes indígenas. Implica rechazar el reconocimiento de las instituciones coloniales y recentrar los esfuerzos en la revitalización de los sistemas intelectuales y políticos indígenas en su contexto original.

Para Simpson, la tierra es el fundamento de esta resurgencia. No es un objeto por poseer, sino un sujeto con el que entrar en relación. Los saberes indígenas no son conocimientos por extraer, sino prácticas por vivir, compartir y regenerar. Al formar generaciones de intelectuales arraigados en la tierra, los pueblos indígenas no solo pueden resistir a la opresión colonial, sino también reinventar un presente donde la libertad y la soberanía indígena sean una realidad vivida.

Esta visión no es una abstracción, sino una práctica cotidiana. Se manifiesta en los momentos en que los individuos vinculan sus traumas personales con las estructuras coloniales, cuando rechazan jugar según las reglas de la academia, y cuando reinvierten en espacios de transmisión anclados en la tierra. Para Simpson, esos momentos son las semillas de una resurgencia que no se conforma con sobrevivir, sino que reinventa un mundo donde los pueblos indígenas puedan vivir finalmente según sus propios términos.

## Fuentes

- Leanne Betasamosake Simpson, *As We Have Always Done* — University of Minnesota Press, 2017, trad. texte original anglais ; rendu français maison


Fuente canónica : https://viasophia.org/es/reenchanter/2026-09-09-resurgence-comme-reoccupation-cognitive-leanne/
