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title: "La naturaleza como sujeto político: soberanía, reciprocidad y metamorfosis"
sousTitre: "Tres voces, tres estatutos de lo vivo"
description: "Entre conquista racional, alianza espiritual y flujo transformacional, Aristóteles, Davi Kopenawa y Emanuele Coccia trazan relaciones con la naturaleza irreductibles. Su misma divergencia revela la imposibilidad de una definición unívoca de lo político frente a lo vivo, sin que estas posturas se anulen o resuelvan. Una tensión que exige pensar la naturaleza no como objeto, sino como pregunta abierta."
date: 2026-09-27
lang: es
tradition: undefined
auteurs: ["Aristóteles", "Davi Kopenawa", "Emanuele Coccia"]
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# La naturaleza como sujeto político: soberanía, reciprocidad y metamorfosis

No hay política que no se mida con la naturaleza. Pero ¿qué se nombra cuando se hace de ella el sujeto —o el objeto— de un discurso político? Tres fragmentos, tres respuestas que no se responden. Aristóteles interroga un hecho social cuyo fundamento es la naturaleza; Davi Kopenawa describe una acción divina donde la naturaleza es el instrumento de una lucha; Emanuele Coccia sitúa la naturaleza en un marco reflexivo donde deviene el principio mismo de la transformación. Estas posturas no se oponen frontalmente, ni tampoco se articulan: coexisten como modos de aprehensión irreductibles, sin síntesis posible. Su yuxtaposición es lo único que permite vislumbrar qué podría ser una política de la naturaleza —no como doctrina, sino como campo de tensiones.

## Aristóteles: la naturaleza como fundamento del orden político

Aristóteles propone una lectura en la que la naturaleza no es un territorio por conquistar, sino el cimiento sobre el que se erige la ciudad. El pasaje citado no versa sobre la naturaleza en general, sino sobre un hecho concreto: la esclavitud. No se trata de una metáfora de la dominación humana sobre lo vivo, sino de una observación histórica y conceptual.

> Cabe señalar que Aristóteles es el único filósofo de la Antigüedad que intentó dar cuenta del gran hecho de la esclavitud, base de la sociedad griega, como lo sería más tarde de la romana.
>
> — **Aristóteles**, *La Política*. éd. según la traducción francesa de Jules Barthélemy-Saint-Hilaire, 3ª ed. revisada y corregida, París, 1874 (Gallica/BnF).

Lo que está en juego aquí no es la naturaleza como conjunto de lo vivo, sino la naturaleza como principio de organización social. La esclavitud no se presenta como una violencia arbitraria, sino como un hecho del que hay que dar cuenta —es decir, comprender sus fundamentos, sus justificaciones, sus límites. La naturaleza, en este contexto, no es un objeto que someter, sino el marco en el que se despliega el orden político. Es lo que permite pensar la ciudad, no lo que la ciudad debe dominar.

Aristóteles no afirma que la naturaleza sea un espacio por organizar, sino que la esclavitud —institución política— encuentra su legitimidad en cierta concepción de la naturaleza humana. La soberanía no consiste en doblegar la naturaleza a fines racionales, sino en reconocer en ella las condiciones de posibilidad del orden político. La ciudad no es una construcción artificial que se oponga a la naturaleza, sino una realización de sus potencialidades.

Este enfoque no supone ruptura alguna entre lo humano y el resto de lo vivo. No habla de la naturaleza como un todo, sino de un aspecto particular de la naturaleza humana —la servidumbre— como fundamento de la vida colectiva. La naturaleza no es un territorio por conquistar, sino el suelo sobre el que se construye la política.

## Davi Kopenawa: la naturaleza como instrumento de una lucha divina

Davi Kopenawa describe una escena en la que la naturaleza no es fundamento ni principio, sino actor en un relato cosmológico. No es el marco de la acción humana, sino la herramienta de un poder superior.

> Es con ella con la que Omama pone en fuga a los seres malignos del bosque y a los seres de la epidemia.
>
> — **Davi Kopenawa**, *La Chute du ciel*. éd. según la versión francesa de Bruce Albert (testimonios yanomami recogidos y traducidos), Plon, col. Terre humaine, 2010.

La naturaleza aquí no es un objeto, ni siquiera un sujeto autónomo, sino un medio. Está "con" Omama, no como aliada, sino como instrumento. El pronombre "ella" remite a una entidad no precisada —quizá el bosque, quizá una fuerza más amplia— que sirve de vehículo a la acción divina. Los "seres malignos" y los "seres de la epidemia" no son desequilibrios, sino enemigos a vencer. La naturaleza no es una red de relaciones, sino un campo de batalla donde se libra una lucha entre fuerzas opuestas.

No se trata de reciprocidad ni de dependencia mutua. La relación no es horizontal, sino vertical: Omama actúa *por* la naturaleza, no *con* ella. La soberanía no es compartida, sino absoluta —pertenece a Omama, quien la ejerce a través de la naturaleza. El bosque no es un sujeto político, sino una herramienta en una guerra cósmica.

Esta visión no niega la agencia de los no humanos, pero la subordina a una lógica superior. Los "seres malignos" y los "seres de la epidemia" son actores, pero su acción está siempre inscrita en un relato donde la naturaleza es instrumento, no aliada. La política, si es que existe aquí, no es asunto humano, sino divino.

## Emanuele Coccia: la naturaleza como marco de la metamorfosis

Emanuele Coccia sitúa la naturaleza en un registro reflexivo donde no es fundamento ni instrumento, sino principio de transformación. El pasaje citado no habla de la naturaleza como un todo, sino de un aspecto concreto: la metamorfosis como fuerza plástica de los cuerpos vegetales.

> Y es en el marco de esta reflexión sobre la metamorfosis como fuerza plástica propia de todo cuerpo vegetal donde gran parte de lo que hoy llamamos «biología del desarrollo»
>
> — **Emanuele Coccia**, *M tamorphoses*. éd. versión original en francés.

La naturaleza no es objeto de estudio, sino marco conceptual. La metamorfosis no se presenta como propiedad general de lo vivo, sino como fuerza específica de los cuerpos vegetales. La "biología del desarrollo" no es la clave para entender la naturaleza, sino un ámbito que se inscribe en una reflexión más amplia sobre la metamorfosis.

Coccia no afirma que la naturaleza sea un flujo de transformaciones permanentes. No habla de la soberanía humana ni de su cuestionamiento. Describe un marco teórico donde la metamorfosis vegetal se convierte en objeto de reflexión, sin extraer de ello consecuencias políticas o éticas. La naturaleza no es un sujeto, sino un concepto que permite pensar la plasticidad de las formas vivas.

Este enfoque no niega la agencia humana, pero no la tematiza. No propone una visión holista de la naturaleza, sino un ángulo de análisis: la metamorfosis como propiedad de los cuerpos vegetales. La política no está ausente, pero no se nombra. La naturaleza no es territorio por conquistar, ni red de relaciones, ni flujo, sino un marco para pensar la transformación.

## Tres estatutos, una pregunta

Estos tres fragmentos no trazan una dialéctica. No se oponen, no se complementan, no se responden. Aristóteles habla de la naturaleza como fundamento del orden político; Davi Kopenawa la describe como instrumento de una acción divina; Emanuele Coccia la convierte en marco de una reflexión sobre la metamorfosis vegetal. Ninguna de estas posturas puede reducirse a las otras ni integrarse en una síntesis.

Sin embargo, su yuxtaposición revela algo esencial: la naturaleza nunca es un dato, sino siempre una construcción. En Aristóteles, es el cimiento de la ciudad; en Davi Kopenawa, la herramienta de Omama; en Coccia, el marco de una reflexión sobre la plasticidad vegetal. Ninguna de estas aproximaciones pretende agotar la cuestión. Ninguna propone una definición unívoca.

Su misma divergencia es política. Muestra que la naturaleza no es un objeto que pueda dominarse, ni un sujeto con el que dialogar, ni un flujo en el que sumergirse. Es una pregunta —siempre abierta, siempre disputada—. Una pregunta que exige pensar la política no como relación de poder sobre la naturaleza, sino como relación *con* la naturaleza, es decir, con aquello que siempre se nos escapa.

## Fuentes

- Aristote, *La Politique* — 3e éd. revue et corrigée, Paris, 1874 (Gallica/BnF), trad. Jules Barthélemy-Saint-Hilaire
- Davi Kopenawa, *La Chute du ciel* — Plon, coll. Terre humaine, 2010, trad. Bruce Albert (propos yanomami recueillis et traduits)
- Emanuele Coccia, *M tamorphoses* — 


Fuente canónica : https://viasophia.org/es/essais/2026-09-27-nature-comme-sujet-politique-souverainete/
