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title: "La adicción fósil: ¿guerra o olvido?"
sousTitre: "Dos voces sobre la ruptura con lo vivo"
description: "Entre la guerra declarada por Latour a las ilusiones modernas y la acusación de locura que Krenak lanza contra el olvido de sí, la dependencia de las energías fósiles se revela como una alienación ontológica. Estas dos perspectivas, distintas en su enfoque, convergen en una misma urgencia: la de reaprender los límites del mundo."
date: 2026-07-17
lang: es
tradition: transversal
auteurs: ["Bruno Latour", "Ailton Krenak"]
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# La adicción fósil: ¿guerra o olvido?

La dependencia de las energías fósiles no es solo una cuestión técnica o económica. Compromete un modo de estar en el mundo, una ruptura con lo que nos precede y nos trasciende. Dos voces, una surgida del pensamiento occidental contemporáneo y otra arraigada en una sabiduría indígena, trazan sus contornos con una radicalidad que obliga a mirar de frente lo que nos negamos a ver.

## La guerra de las ilusiones

Bruno Latour propone una imagen violenta para describir nuestra época: la de un conflicto. No una guerra entre naciones o ideologías, sino entre dos formas de situarse en la Tierra. Un conflicto en el que los términos mismos de la lucha se han visto empañados por siglos de ilusiones.

> Sé que es peligroso enunciar el problema con tanta crudeza, pero me veo obligado a decir que en la era del Antropoceno los Humanos y los Terrestres deberían aceptar entrar en guerra.
>
> — **Bruno Latour**, *Face Ga a*. éd. según la traducción francesa de la obra.

Esta frase impacta por su carácter abrupto. Latour no sugiere, constata una necesidad. La palabra *guerra* no es metafórica: designa un enfrentamiento entre dos regímenes de existencia. De un lado, los *Humanos* —esa abstracción moderna que se cree desligada de las restricciones terrestres, capaz de extraer sin límites los recursos del subsuelo—. Del otro, los *Terrestres* —no la Tierra como simple escenario, sino como conjunto de seres, procesos y límites que resisten a la apropiación—.

La dependencia de las energías fósiles aparece entonces como el síntoma de un equívoco más profundo. No es solo una adicción, sino una *distorsión de la percepción*. Al quemar carbono acumulado durante millones de años, actuamos como si el tiempo geológico estuviera a nuestra disposición, como si la Tierra fuera un depósito inagotable y no un partenaire frágil. Latour no condena: expone una lógica. La guerra que evoca no es una batalla por ganar, sino una tensión por reconocer. Negarse a esta guerra sería persistir en la ilusión de una humanidad liberada de las leyes de lo vivo.

## El olvido de sí

Ailton Krenak aborda la misma cuestión, pero desde otro lugar. Para él, la dependencia de las energías fósiles no es ante todo un error técnico o una falta moral, sino una *traición a uno mismo*. Una locura colectiva que consiste en olvidar lo que somos.

> El planeta nos está diciendo: “Se volvieron locos, se olvidaron de quiénes son y ahora andan perdidos creyendo que conquistaron algo con sus juguetes”.
>
> — **Ailton Krenak**, *A vida n o til*. éd. según la traducción francesa de la edición brasileña (Companhia das Letras, São Paulo, 2020)" maison langSource="portugués.

Krenak habla desde una experiencia en la que la Tierra no es un objeto por explotar, sino un interlocutor. El verbo *se volvieron locos* no es un insulto, sino un diagnóstico. La locura, aquí, es creer que los "juguetes" tecnológicos (las máquinas, las infraestructuras, las energías fósiles) nos han hecho más poderosos, cuando en realidad nos han separado de nuestra propia identidad. *Se olvidaron de quiénes son*: el olvido de sí está en el corazón del problema.

Esta perspectiva no separa al humano del resto de lo vivo. La dependencia de las energías fósiles no es una simple elección económica, sino la expresión de una ruptura con los vínculos ancestrales que definen nuestro lugar en el mundo. Krenak no propone una solución técnica: señala una *pérdida de sentido*. Los "juguetes" modernos nos hicieron creer que podíamos prescindir de los límites, cuando en realidad nos alejaron de lo que nos constituye.

## La convergencia de los límites

Latour y Krenak no hablan el mismo lenguaje. Uno analiza regímenes de existencia, el otro evoca una memoria colectiva. Sin embargo, sus diagnósticos coinciden en un punto esencial: la dependencia de las energías fósiles es una *alienación ontológica*. Nos sitúa en una relación con el mundo que niega los límites, ya sean los de la Tierra o los de nuestra propia humanidad.

Para Latour, esos límites son los de los *Terrestres* —un conjunto de fuerzas y seres que resisten a nuestra voluntad de dominio—. La guerra que menciona no es un llamado a la violencia, sino una invitación a reconocer que ya no podemos ignorar esas resistencias. Quemar energías fósiles es actuar como si esos límites no existieran, como si aún viviéramos en un mundo infinito.

Para Krenak, esos límites son los de nuestra *identidad*. Olvidar quiénes somos es olvidar que formamos parte de un todo mayor que nosotros. La dependencia de las energías fósiles no es solo un error ecológico: es un síntoma de ese olvido. Los "juguetes" modernos nos hicieron creer que podíamos prescindir de esos lazos, cuando son la condición misma de nuestra existencia.

## Propuestas silenciosas

Ni el uno ni el otro prescriben soluciones. Latour no dice cómo librar esa guerra, Krenak no detalla cómo recordar. Sus palabras no son recetas, sino *propuestas* —formas de mirar el mundo que hacen visible lo que preferimos ignorar—.

Latour propone *ver la guerra*: no para desencadenarla, sino para dejar de vivir en la ilusión de una paz imposible. La dependencia de las energías fósiles no es un problema entre otros, sino el signo de un conflicto más profundo entre dos formas de habitar la Tierra.

Krenak propone *recordar*: no para retroceder, sino para recuperar lo que perdimos en el camino. Las energías fósiles no son solo una fuente de energía: son el símbolo de un olvido, el de nuestro lugar en el mundo.

Estas propuestas no se oponen. Se complementan. Una señala la necesidad de reconocer los límites del mundo; la otra, la de reencontrar los vínculos que nos definen. Juntas, dibujan una misma urgencia: la de reaprender a vivir *con* la Tierra, en lugar de contra ella.

*[guerre]* La guerra de la que habla Latour no es una batalla por ganar, sino una tensión por habitar. Del mismo modo, el olvido que denuncia Krenak no es una falta por expiar, sino una pérdida por reparar. En ambos casos, se trata menos de resolver un problema que de *cambiar la mirada*.

## Fuentes

- Bruno Latour, *Face Ga a* — 
- Ailton Krenak, *A vida n o til* — Companhia das Letras, São Paulo, 2020, trad. trad. maison (du portugais)


Fuente canónica : https://viasophia.org/es/articles/2026-07-17-addiction-fossile-guerre-oubli/
